¿Conoces las diferencias entre el té verde y el té negro? ¿Y sus ventajas?

jueves 31 de mayo de 2018

Las hojas del té sufren variaciones en su composición química al ser sometidas al efecto del oxigeno, entre otras cosas, lo que produce, a pesar de proceder de la misma planta, que el resultado sea distinto.

El negro es el más procesado de todos los tipos de té y es sometido al proceso de Marchitado. Para ello se extienden las hojas sobre unas rejillas y se las somete a la acción de aire caliente para acelerar el proceso. Esto implica que las hojas pierdan agua y se conviertan más flexibles. Enrollado. Las hojas se enrollan para romper las células y se liberen los aceites esenciales. Fermentación u oxidación: Aquí viene el momento en que la acción del oxigeno modifica las características químicas de las hojas, lo que también conlleva que el té cambie de color y libere sustancias aromáticas. Para este procedimiento las hojas se extienden sobre mesas y se mantienen húmedas para que fermenten. Secado. Cuando desean detener el proceso de fermentación secan las hojas. El momento del secado dependerá de la clase de té que se quiera obtener. Así el té negro adquiere su sabor amargo y un color marrón.

Entre sus ventajas destaca que es antioxidante por lo que retarda el envejecimiento.

También es estimulante, ayuda a combatir la somnolencia. Así mismo, la cafeína del té negro provoca un aumento de tensión aunque no tan alto como el de una taza de café, algo beneficioso para personas hipotensas.

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